sof reviewed Nada by Carmen Laforet
De Nada me llevo mucho
5.0 stars
¿Qué decir de «Nada» tras leerla por tercera vez? Con cada lectura me llevo muchas cosas de la casa de la calle de Aribau. Algunos aspectos y sucesos de la novela estaban frescos en mi mente, mientras que otros se habían difuminado e incluso borrado, sorprendiéndome como si nunca los hubiese conocido.
Creo que una de las razones que contribuyen a que sea a día de hoy mi libro favorito es el tipo de protagonista que es Andrea. Ella misma lo dice: «Yo tenía un pequeño y ruin papel de espectadora. Imposible salirme de él. Imposible libertarme». Andrea llega a Barcelona rebosante de esperanza y de anhelo, pero el ambiente frío, gris y violento que le toca vivir rompe todas esas ilusiones en pedazos. No llega a conocer, en sus propias palabras, «la vida en su plenitud, la alegría, el interés profundo, el amor», pero tampoco en la miseria …
¿Qué decir de «Nada» tras leerla por tercera vez? Con cada lectura me llevo muchas cosas de la casa de la calle de Aribau. Algunos aspectos y sucesos de la novela estaban frescos en mi mente, mientras que otros se habían difuminado e incluso borrado, sorprendiéndome como si nunca los hubiese conocido.
Creo que una de las razones que contribuyen a que sea a día de hoy mi libro favorito es el tipo de protagonista que es Andrea. Ella misma lo dice: «Yo tenía un pequeño y ruin papel de espectadora. Imposible salirme de él. Imposible libertarme». Andrea llega a Barcelona rebosante de esperanza y de anhelo, pero el ambiente frío, gris y violento que le toca vivir rompe todas esas ilusiones en pedazos. No llega a conocer, en sus propias palabras, «la vida en su plenitud, la alegría, el interés profundo, el amor», pero tampoco en la miseria que experimenta es del todo protagonista. Más allá del hambre y del frío, parece que las desgracias, la violencia o la manipulación no la tocan directamente, pero pululan alrededor de ella, volviéndolo todo triste y gris.
Sin embargo, Andrea no es un mero medio para conocer la historia y los personajes a los que sí les pasan las cosas que podríamos considerar importantes. Ella tiene pocas líneas de diálogo, pero escucha, observa y sobre todo siente. Aunque pocas veces juzga directamente a su entorno, la historia entera está inevitablemente atravesada por su visión, sus sentimientos ocupan un lugar central en la narración y estoy segura de que la novela no sería en absoluto la misma si hubiese tenido un narrador en tercera persona que observase todo desde fuera.